La fórmula del interés compuesto
La fórmula calcula el valor futuro de una inversión sumando los rendimientos de cada periodo al capital que genera los siguientes.
Sin aportaciones periódicas
Cf = C0 × (1 + r/n)n·t
Aquí Cf es el capital final, C0 el capital inicial, r la rentabilidad anual expresada en tanto por uno, n las capitalizaciones por año y t los años de inversión.
Con aportaciones mensuales
Cf = C0 × (1 + i)m + A × [ ((1 + i)m − 1) / i ]
Ahora A es la aportación mensual, i el tipo mensual (la rentabilidad anual dividida entre 12) y m el total de meses. Es la expresión que aplica esta calculadora, suponiendo que cada aportación se realiza al final del mes.
Interés simple frente a interés compuesto
En el interés simple, los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial: con 10.000 € al 7 % obtienes 700 € cada año, ni más ni menos. En el interés compuesto, esos 700 € se reinvierten y al año siguiente ya generan rendimientos, por lo que la ganancia anual crece de forma progresiva.
Tras 30 años, el interés simple habría generado 21.000 € de intereses (31.000 € en total), mientras que el compuesto, con capitalización anual, eleva los 10.000 € hasta unos 76.000 €. Cuanto más largo es el plazo, mayor es la diferencia.
Inflación: rentabilidad nominal frente a real
El resultado de la calculadora es nominal: no descuenta la pérdida de poder adquisitivo. Con una inflación media del 2 % anual, 100.000 € dentro de 30 años equivaldrían, en poder de compra actual, a unos 55.000 €.
Para estimar la rentabilidad real, resta de forma aproximada la inflación a la rentabilidad esperada: un 7 % nominal con un 2 % de inflación equivale a un 5 % real. Simular ambos escenarios te dará una visión más prudente.
Qué no incluye esta simulación
La calculadora asume una rentabilidad constante, algo que no ocurre en los mercados reales, donde alternan años de fuertes caídas y de subidas notables. Tampoco descuenta las comisiones del fondo, los costes de intermediación ni los impuestos.
Utilízala como una brújula para comparar escenarios, no como una promesa de resultados futuros.
Preguntas frecuentes
¿Qué rentabilidad histórica tienen los fondos indexados?
Depende del índice y del periodo. Los índices de renta variable global han rondado históricamente entre el 7 % y el 10 % anual nominal en horizontes de varias décadas, aunque con caídas importantes por el camino. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras, así que conviene usar hipótesis prudentes.
¿Se pagan impuestos antes de retirar el dinero?
En los fondos de inversión españoles, no: los beneficios se acumulan dentro del fondo y solo tributan al reembolsar las participaciones, ya que los traspasos entre fondos no tributan. La ganancia se integra en la base del ahorro del IRPF, con tipos progresivos según el importe. Consulta siempre la normativa vigente o a un asesor fiscal.
¿Qué rentabilidad debo introducir en la calculadora?
No existe una cifra correcta. Muchos inversores prueban varios escenarios, por ejemplo un 4 %, un 6 % y un 8 % anual, en lugar de confiar en una sola estimación. Así comprueban cómo cambia el resultado y hasta qué punto depende de una hipótesis incierta.
¿Es mejor invertir de golpe o con aportaciones mensuales?
Históricamente, invertir todo el capital de una vez suele superar a hacerlo poco a poco, porque el dinero pasa más tiempo invertido. Aun así, las aportaciones mensuales reducen el riesgo de entrar en un mal momento y fomentan un hábito de ahorro constante.